
Las columnas basálticas de 45 pies de alto del Parque Skinner Butte
Han atraído a los alpinistas por décadas. Cuando la Ciudad de Eugene, Ore., decidió construir Riverplay, un lugar innovador para que los niños jugaran en otra área del parque, una réplica de las columnas — del tamaño justo para ellos — formó parte del plan.
Le dieron el proyecto a Ray Robinson de Deadwood, Ore., quien recientemente completó 15 columnas “basálticas” para escalar fabricadas en concreto.
Primero, Robinson moldeó las esculturas como columnas con varilla y malla expandida de acero. Luego bombeó concreto en las columnas huecas. Las ásperas columnas de concreto fueron recubiertas con una mezcla de cemento, cal y arena sílica de 70 grit (a lo que él llama betún como en un pastel) usando una llana —spera, dejando la superficie burda. Después de agregar polvo repelente para estampar, el estampó la superficie del concreto con una plantilla de látex hecha por el mismo.
Después, con seis colores de la pintura de látex de más calidad que se puede conseguir — negro, blanco, ocres (“raw umber y burnt umber”), y verdes (“raw sierra y burnt sierra”) — y comenzó el intricado proceso de colorear al mezclar el rociado con chorros al azar para transformar las columnas de concreto en las “rocas” que hoy son. Armado con una manguera en su mano izquierda y rociador de mano en su derecha, el aplicó 14 manos de pintura empezando por la pintura blanca, para terminar con la negra.
“El coloreado es más difícil que moldear las
rocas”,
dice él, añadiendo que su técnica se basa
mayormente en la intuición. “Es como entrar en una área
en la que nunca has estado antes. Tu sabes lo que
tienes que llevar y cómo sobrevivir, pero tu no sabes
cómo
lo vas a hacer hasta que llegues allí”.

|