Concrete Innovations por Hallack
Turlock, California
por David Thompson
cuando viajan, porque él siempre está mirando hacia el piso. No es que el esté avergonzado de que lo vean con ella. El simplemente está estudiando el piso. Como dueño de Concrete Innovations by Hallack, un compañía pequeña que se especializa en restaurar pisos de concreto, él es un estudiante dedicado en lo que está bajo nuestros pies.
"Mi esposa dice que tengo un problema porque siempre estoy observando el piso”, dice él. "Pero eso me ayuda a tomar decisiones sobre lo que yo pienso que se va a ver bien porque ya lo he visto cómo hacen los profesionales en la industria."
Con su base en la comunidad agrícola de Turlock en California, Julio A. Hallack fue uno de los primeros contratistas en el vasto Valle Central del estado para hacer trabajos decorativos en concreto. No era fácil vender este tipo de trabajo allá por el año 1991 cuando comenzó, pero Julio amaba el concreto y lo que él podía hacer con ese material y continuó poniendo su fe en el.
"Yo era como el Llanero Solitario buscando vender un producto que mucha gente tenía problema para ver sus posibilidades y comprarlo", dice él. "Y aquellos que lo compraban lo hacían trayendo contratistas de fuera de esta área con grandes carteras de clientes".
La perseverancia de Julio A. Hallack comenzó a dar fruto cuando el concreto decorativo comenzó a ser popular durante la década de 1990 a 2000. Ahora el viaja a través del Valle Central, trabajando en actividades que incluyen la rehabilitación de pisos en una cadena de supermercados en California (usando ácido para colorear), recreando el laberinto de la Catedral de Chartres (un piso gótico cubierto con piedra que él reprodujo en una residencia privada), y restaurando un piso de “terrazzo” en un cine art deco construido en 1934 (parte de una enorme renovación del Teatro del Estado “State Theater” en Modesto, California).
Cerca del 80 por ciento de su actividad se concentra en la restauración de pisos, aunque él también crea nuevos pisos y cubiertas de concreto. El coloreado químico es una de las herramientas principales en su bolsa de trucos, junto con materiales para cubrir y estampar. El es un fanático de los productos de sus dos fabricantes primarios: L.M. Scofield Co. and Miracote.
Diseñando su producto
Antes de comenzar un proyecto, Julio A. Hallack insiste en involucrar a sus clientes en desarrollar un diseño, aún cuando ellos prefieren dejarle este trabajo a él.
"Yo pienso que el cliente debería de estar involucrado siempre, porque así ellos podrán apreciar más el resultado al final del proyecto", dice él. "Lo que me quita un peso de encima".
Al desarrollar un diseño, él muestra a sus clientes muchas fotografías, tanto de su cartera de clientes, al igual que de revistas. El también les anima a que lo visiten en su almacén, que sirve también como aparador de 7,000 pies cuadrados con muestras de concreto decorativo tanto interiores como exteriores.
El cree que los colores deben ser escogidos con cuidado de acuerdo con los alrededores.
"Un gran error en concreto arquitectónico ocurre cuando los colores exteriores no combinan con los interiores, o cuando los colores exteriores no combinan con el estuco de la casa o el techo", dice él.
Por ejemplo, si una residencia tiene ya pisos de piedra, Julio pudiera copiar de la paleta de colores azules, verdes de la piedra original, y terracota para el esquema de colores del patio. Sombras claras pueden ser apropiadas para reducir la retención del calor en el exterior, pero las superficies interior y exterior van a combinar a la perfección, dice él.
Así mismo, si la casa tiene un techo rojo, él incluirá algo de color rojo (red dry-shake) sobre el concreto para combinar el nuevo color con el del techo. "Poner atención a detalles como este es una de las formas que yo trato de ser diferente de mis competidores", dice él.
Ustedes pueden ver la atención de Julio A. Hallack a los detalles en los diseños hechos a mano que lo han hecho famoso. "Yo comencé a hacer grabados usando “sand blasting” en los principios de los 90 cuando eso estaba de moda, pero era muy aburrido y no me gustaba el mugrero que se hacía”, dice él. "Así que yo empecé a hacer mis propios grabados a mano".
El usa un esmeril Makita para las líneas gruesas, y herramientas especiales para detalles finos tales como ojos, hojas o plumas. El usa típicamente coloreados con ácido en secciones individuales de los grabados con varios colores y luego llena los bordes con emboquillado de color.
Julio A. Hallack ayudó a remodelar la cadena de tiendas supermercados en el Valle Central, Save Mart Supermarkets y S-Mart Food, reconstruyendo los pisos y grabando a mano mensajes en las entradas, con diseños diferentes de acuerdo con cada tienda.
Cuando el restauró el piso de concreto en la entrada de un distribuidor local de bebidas, el terminó el trabajo grabando a mano el águila del logo de Anheuser-Busch — una ave volando de 8 por 8 pies arriba de la “A”. Es una de mis obras maestras”, nos dice él.
Julio A. Hallack, de 50 años, nació y creció en México. Vino a California en 1973 en un intercambio internacional de estudiantes, se graduó en Mercadotecnia Internacional en la Universidad del Pacífico (University of the Pacific). Al graduarse, obtuvo un empleo como representante en Sur América para una firma Americana de equipo agrícola. Su segundo empleo fue como gerente de servicio al cliente para una compañía manufacturera de botas vaqueras en El Paso Texas. Durante ese tiempo casó con Rosa, su esposa de toda la vida, y en 1986 vinieron a este Valle Central para que ella estuviera cerca de su familia.
Al cambiarse, Hallack se vio sin trabajo y con una incertidumbre acerca de lo que iba a hacer. Pero eso cambió un día mientras llenaba el tanque en una gasolinera. Un jardinero paró su troca llena de cortadoras de césped. El le preguntó qué tan bien pagaba ese trabajo, y el jardinero le contestó que él ganaba $4,000 por mes, lo que llamó la atención de Julio. Este hombre le ofreció trabajo en un proyecto en un vecindario muy grande. Julio inmediatamente lo tomó.
"Mientras yo estaba en ese trabajo", dice él, "alguien que estaba construyendo una casa vino y dijo, `Hey, estoy buscando a un buen jardinero,' y yo le dije, `yo soy ese hombre"'.
De pronto, Julio A. Hallack comenzó su negocio de diseño e instalación en jardinería, que él convirtió en un negocio que dejaba buenas ganancias.
El llegó al negocio del concreto en una forma indirecta. Ocasionalmente él subcontrataba para construir paredes de retención, andaderos y de todo, pero él nunca quedó satisfecho con el trabajo de ellos.
"Me molestaba la baja calidad y lo sucio que eran todo el tiempo, concreto tirado y latas de cerveza por todas partes".
Así fue que Julio A. Hallack comenzó a aprender cómo vaciar concreto, creciendo gradualmente más y más interesado en este material. El asistió a las exhibiciones del Mundo del Concreto (World of Concrete) en Las Vegas. Asistió a seminarios y aprendió sobre nuevos productos. De regreso en casa, el comenzó su práctica de vaciar concreto y estamparlo en su propiedad, hasta que su confianza en su habilidad maduró. Fue entonces que empezó a experimentar con colores.
Una vez que sus ojos vieron las posibilidades, no podía regresar a los días del concreto gris. La enorme variedad y posibilidades del concreto decorativo lo cautivaron fuertemente entonces, y aún hoy, sigue cautivado.
"Yo no creo que exista otro producto con el que alguien pueda hacer tanto como el concreto”, dice él. "Las oportunidades para usar tu talento artístico son infinitas. No hay limitaciones, no hay frontera alguna, con excepción de tu imaginación, tu creatividad, y tu entusiasmo".
Gradualmente Julio comenzó introduciendo trabajos en concreto que él hizo, que comenzaron a crecer a medida que su confianza y habilidad crecían. La piedra fundamental de su negocio llegó cuando lo contrataron para realizar diversas canchas deportivas al aire libre (basketbol, tenis, handbol, etc.) en una residencia privada. Fue un proyecto de muchos retos que no se trataban de hacer fuentecitas para pájaros ni nada parecido, y tenían que mostrar perfección en todos los aspectos. El perdió horas de sueño preocupado por este reto, sin embargo, el resultado fue excelente. Lo que le abrió las puertas para otras oportunidades.
"Fue hecho en uno de los más prestigiados vecindarios en Modesto, y cuando tienes oportunidad de trabajar en estos vecindarios, todos están deseosos de confiar en ti, y los arquitectos desean hablar contigo, y así todos en fila para trabajar contigo", dice él. "Después de eso, las referencias comenzaron a llegar de todas partes".
Eventualmente, la parte del concreto de su negocio empezó a opacar la parte de jardinería. Lo cual le hizo desaparecer esta área de su negocio totalmente en 1997.
Mantener una imagen pulcra ha sido un aprendizaje que ocurrió desde sus días de jardinero en su carrera en concreto.
"Desde el primer día mis vehículos están bien pintados y limpios, con el nombre de mi compañía, el número de teléfono y mi portal de Internet (website) en ellos”, dice él. "Todos mis empleados se ven limpios y bien vestidos, ya que todos ellos usan mi uniforme — camisetas confortables y de buena calidad con el nombre de la compañía y mi logo en ellas."
A pesar de todos estos años de experiencia en el negocio del concreto, Julio A. Hallack aún se preocupa y pierde horas de sueño antes de empezar trabajos importantes. Pero él no ha perdido ninguno de sus acostumbrados clientes en sus épocas en la jardinería, y su entusiasmo por el concreto decorativo. "Aún hoy, yo me entusiasmo con cada proyecto," dice él. "Ustedes pueden tener un pedazo de concreto gris, y aún así pueden cambiarlo con coloraciones, cortar líneas aquí y allá, y de pronto tienen una obra de arte. Es un hecho que el mejor producto que Dios y la Madre Naturaleza nos ha dado, es el concreto".

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